La recreación en la vejez

El disfrutar del tiempo libre es uno de los beneficios que se deben fomentar en pos de un proceso de envejecimiento activo  ya que se ha demostrado que la participación de actividades recreativas en la vejez trae muchos beneficios: se fortalecen los vínculos sociales, aumenta la autoestima, hay mayor conexión con el cuerpo y se bajan los niveles de dolencias y de medicación.

“Pensar en la recreación en adultos mayores es un tema reciente dado los cambios sociales protagonizados por los `nuevos viejos` -más activos, con proyectos-, quienes dejan al descubierto que en todas las etapas de la vida se puede disfrutar, seguir aprendiendo y jugar”, manifestó Sergio Fajn, licenciado en Psicología, coordinador de la Escuela de Recreación en la Vejez junto a José Luis Leone, profesor del área de Recreación y Tiempo Libre de la licenciatura en Gerontología de la Universidad Maimónides.

Este cambio social se demuestra en el aumento de la participación de los adultos mayores en los centros de jubilados, sociedades de fomento, universidades de la tercera edad, en las calles.  “Es hacerse responsable de la vida, apostar hasta el último momento, porque nadie tiene garantizado cuánto va a vivir pero sí es responsable de cómo vivir”, destacó Fajn.

El tiempo libre

De esta forma, desde la Escuela de Recreación se plantean propuestas recreativas organizadas vinculadas con el disfrutar el tiempo libre pero también con la posibilidad de que la persona se dé la chance de revisar su vida, interrogarse y rectificar el rumbo, si es necesario.

Al respecto, el psicólogo sostuvo que se propone “una recreación que no es inocente, que no tiene que ver con solo pasar el tiempo -donde no se piense en lo que se hace, sino con un tiempo activo, elegido por la gente para pensar, reflexionar, actuar, intervenir, crear, disfrutar, generar transformaciones sociales”. En este punto entra en escena tanto la importancia del juego “como una actividad humana que nace en la primera infancia y termina con el último respiro”, aclaró el profesional como las distintas formas del arte: el teatro, la música, la expresión corporal, el canto, pero sin la exigencia profesional ni competencia.

Los beneficios

Por otra parte, Fajn comentó que uno de los mayores obstáculos que aún se sigue presentando es el primer día en que una persona mayor se anima a sumarse a una iniciativa recreativa, lo que está asociado con prejuicios de “a mi edad no se puede jugar”, “en la vejez ¿para qué?”.

Por ese motivo, en la Escuela se utiliza la relación “uno a uno, que quienes están participando de actividades regulares y están convencidos de los beneficios que les trae a la salud, en las relaciones sociales, en los vínculos familiares, en el ánimo, que traigan a un amigo, vecino, familiar”, explicó acerca de los beneficios de participar de esta clase de actividades, Fajn señaló que distintas investigaciones indicaron que “se baja el nivel de medicalización de la persona mayor, hay menos dolencias, mayor conexión con su cuerpo, con el disfrute, con los proyectos, se estimulan los lazos sociales y se fortalece la identidad”.

Un espacio privilegiado

El psicólogo Sergio Fajn explicó que “si en la vejez es esperable un importante incremento de pérdidas y un aumento del tiempo libre, la recreación es un espacio privilegiado donde se pueden elaborar esas pérdidas y las compensaciones”. Asimismo indicó que esa actividad “puede convertirse en un nuevo motor y organizador de la vida cotidiana ayudando a atravesar un envejecimiento sano”. Por este motivo, el profesional sostuvo que se debe pensar la recreación como:

  • Aquella actividad educativa que se realiza en y para el tiempo libre.           
  • Tener una intencionalidad pedagógica.
  • Ser parte de la educación no formal.
  • No ser obligatoria, por lo tanto es voluntaria y realizada por propia iniciativa.
  • Busca la participación en la producción y el consumo del hecho recreativo.
  • Se basa en el concepto de participación real.
  • Implica diversión.
  • Favorece la autonomía.
  • Supone una continuidad temporal.
  • Tiene estructura y procesos pautados.

De esta forma, mediante las actividades grupales se realiza un trabajo de prevención y promoción de la salud, donde se estimulan los lazos sociales, la conexión con el cuerpo y se fortalece la identidad.

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