¡Actívate cocinando! 

Es un programa practicado con mayores con gran éxito. 

Su arma es llevar a las personas con problemas cognitivos los sabores y olores de la cocina para activar recuerdos, practicar habilidades, fomentar relaciones sociales y reforzar la atención.

Degustar juntos la comida que se convierte en un pequeño evento social de fraternidad.

La comida es parte de la vida y el recuerdo de los sabores y olores es una manera de seguir participando en el mundo. En Vivir y Punto pueden ser un espacio donde se puedan repetir este tipo de terapias o actividades. Cualquiera que sepa o quiera cocinar, seguro que en más de una ocasión estarán dispuestos a deleitar a sus compañeros con sus habilidades culinarias. 

La cocina, una forma de terapia completa

El taller de cocina y repostería, donde los  mayores pudieron intercambiar recetas, comprar los ingredientes necesarios y llevar a cabo la elaboración de sus recetas y postres preferidos.

Con esta iniciativa se buscó trabajar aspectos de la vida cotidiana como el lenguaje, el cálculo o la memoria, mediante los pasos a seguir para la elaboración de la receta.

Lenguaje

La función lingüística es algo que se va deteriorando con la edad, especialmente de forma escrita. Sin embargo, la prevención de este problema es relativamente sencilla: práctica. Por eso, en este taller lo primero que se hizo fue destinado a la mejora de esta capacidad mediante la escritura de la receta, la enumeración de los ingredientes o la lectura de la misma receta.

Cálculo

Dentro de casi cualquier actividad cotidiana existe una parte en la que debemos calcular, ya sea para subir un escalón al medir la altura del mismo o para realizar una operación matemática compleja. En este caso se trabajó por medio del cálculo de las proporciones de la receta y la planificación del presupuesto, consiguiendo así mantener esa función en constante actividad.

Memoria

La memoria es una de las funciones cognitivas que mayor deterioro sufre a lo largo de los años. Lo más importante para su mantenimiento es la continua actividad de la misma . En el taller, se trabajó mediante la memorización de los ingredientes a la hora de comprarlos y recordando los pasos a seguir para la elaboración de los postres.

Funciones ejecutivas

Las funciones ejecutivas tienen que ver con las funciones cerebrales para planificar a acciones y evaluar consecuencias. A pesar de no ser especialmente conocidas sí que son importantes a la hora de realizar cualquier plan previo a una acción. Para activar esta función lo que se hizo fue realizar la programación de los pasos que iba a contener cada receta.

Praxia

La praxia es la habilidad para poner en marcha programas motores de manera voluntaria y, normalmente, aprendidos. Las funciones motoras tienden a deteriorarse con mayor facilidad que las cognitivas, por eso es importante intentar realizar actividades que fomenten la movilidad. En nuestro taller se trabajó mediante el manejo de los útiles de cocina y la propia acción de cocinar.

De esta forma, los usuarios cada semana tienen una cita con la repostería, hornos y fogones, para finalmente degustar y compartir los postres con sus familias.

Dinámicos, flexibles y terapéuticos así son los talleres de cocina en Vivir y Punto donde las actividades diarias están formadas por musicoterapia, laborterapia, psicomotricidad, baile, juegos digitales y un sinfín de actividades más con carácter terapéutico.

Por:  Mtra. Isabel Corona