Las áreas protegidas

Las Áreas Protegidas como espacio fundamental para el desarrollo del turismo de naturaleza.

El turismo de naturaleza representa una herramienta valiosa para generar un desarrollo sostenible de las áreas protegidas y aporta valor económico a los servicios del ecosistema que proporcionan las áreas protegidas, genera ingresos directos e indirectos para los actores locales, promueve el uso sostenible de los recursos naturales y reduce la amenaza de la pérdida de biodiversidad. En este sentido, el turismo de naturaleza constituye una oportunidad con un gran potencial por desarrollar. La gestión de las áreas protegidas requiere información y formación tanto para la gente que trabaja en ellas, que las visitan o que viven cerca de éstas. (UICN. 2004).

Las áreas protegidas son ampliamente reconocidas como la piedra angular para la conservación de la biodiversidad y el desarrollo sostenible. Los sistemas de áreas protegidas también contribuyen al logro de los Objetivos de Desarrollo y brindan una variedad de beneficios importantes a las personas, incluyendo la preservación del patrimonio natural y cultural, el suministro de bienes y servicios ecológicos y el apoyo directo a los medios de vida.

Debe mejorarse significativamente la gestión y el financiamiento de muchas áreas protegidas, en particular en los países en vías de desarrollo. Debe hacerse frente tanto a las amenazas directas como indirectas a las áreas protegidas, incluida la pérdida de hábitat y su fragmentación, el cambio climático, la propagación de especies exóticas invasoras, el crecimiento poblacional y otras innumerables amenazas asociadas con la actividad humana, sobre una base de prioridades. El establecimiento y la gestión de las áreas protegidas deben involucrar a las comunidades locales e indígenas de manera más eficaces.

Las áreas protegidas son paisajes o escenarios naturales de distintos territorios nacionales de referencia ecológica, social e histórico-cultural los cuales son declarados legalmente y que están consagradas, mediante un manejo eficaz, a la protección y mantenimiento de la diversidad biológica, los recursos naturales, históricos y culturales asociadas, a fin de alcanzar objetivos específicos de conservación y uso sostenible y manejadas a través medios legales u otros medios efectivos.

Un Área protegida gestionada por UICN es definida como: Un área terrestre y/o marina destinada específicamente a proteger y mantener la diversidad biológica y sus recursos naturales y

culturales asociados, y es gestionada a través de mecanismos legales o otros medios efectivos (UICN, 2004).

Las áreas protegidas han sido consideradas como la piedra fundamental para la protección de la biodiversidad y representan el método más importante para su conservación. Notables para los turistas de todo el mundo. Sin embargo, actualmente la elección de un destino turístico no sólo depende de las atracciones naturales que este posea, sino también de la calidad con que son turísticamente explotadas, las características y demandas de los turistas, y la variedad de la oferta, entre otros muchos factores que se analizan a continuación.

Las áreas naturales y especialmente los parques nacionales y otras áreas protegidas, con sus paisajes, flora y fauna silvestres, conjuntamente con las tradiciones culturales que puedan estar allí presentes, constituyen atracciones

Con la introducción del turismo de la naturaleza cada destino se puede beneficiar en su comercialización puesto que estos lugares evidentemente tienen condiciones excepcionales ambientales.

El producto turístico de la naturaleza, es basado principalmente en la oferta de los recursos naturales conque cuenta un área determinada y dependen un alto porcentaje de la calidad y cantidad de los mismos, por lo que es vital importancia mantener una armoniosa interacción entre el desarrollo de la actividad y el medio que le rodea.

Por: Mtra. Isabel Corona